La senadora nacional Juliana Di Tullio acusó al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, de haber mentido ante el Senado sobre el destino de las reservas de oro enviadas al exterior. Según sostuvo, los lingotes se encuentran físicamente en Londres, aunque vinculados a una cuenta del Banco de Pagos Internacionales (BIS), cuya sede está en Basilea, Suiza.

“Bausili le mintió al Senado. El oro está en Londres, en el Bank of England”, afirmó Di Tullio en diálogo con Infobae. La declaración surgió luego de que el titular del BCRA asegurara ante los senadores que el oro había sido depositado en el BIS “en Suiza, donde sigue estando”.

A partir de documentación que recibió de la Auditoría General de la Nación (AGN), la legisladora anticipó que ampliará una denuncia penal presentada contra Bausili por el caso y que promoverá una nueva citación del funcionario al Senado.

“Vamos a ampliar la denuncia que ya le hicimos a Bausili”, afirmó. Precisó que se trata de una presentación penal realizada hace aproximadamente dos años y que será complementada con la nueva documentación de la AGN.

También adelantó: “Vamos a pedir la citación porque, según la Carta Orgánica del Banco Central, se puede pedir. Quiero que venga y que me diga en la cara otra vez lo que me dijo”.

Qué informó la Auditoría General de la Nación

El nuevo elemento de la controversia es una nota oficial que el presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, le envió este jueves a Di Tullio. El documento responde a dos consultas sobre el estado de los balances del Banco Central y el avance de la auditoría específica sobre la trazabilidad del oro colocado en el extranjero.

La AGN informó que aprobó los estados contables correspondientes a 2023 y 2024 mediante las resoluciones 100/2024 y 40/2026. En cambio, el balance de 2025 “se encuentra en proceso de análisis” y todavía no fue tratado por el Colegio de Auditores Generales.

La nota también señala que el BCRA entregó toda la información solicitada para la evaluación específica sobre la trazabilidad de las reservas de oro del Estado colocadas en el exterior.

Sin embargo, Olmos aclaró que ese análisis todavía no terminó. “La información remitida por el BCRA se encuentra aún en proceso de análisis por la demora, más de un año, incurrida por la autoridad monetaria en dar acceso a la misma”, indicó.

“A pesar del carácter reservado de la información, no ha concluido el análisis pertinente de la documentación remitida por el BCRA”, agregó el titular de la AGN.

Para Di Tullio, esta respuesta contradice una de las afirmaciones realizadas por Bausili durante su exposición en el Senado: que la operación había sido auditada y que no existían observaciones.

La senadora diferenció la auditoría de los estados contables generales del Banco Central correspondiente a 2024 de la revisión específica que el Congreso encomendó a la AGN sobre los movimientos y la trazabilidad del oro.

“La de 2024 es solamente sobre los balances del Banco Central. No tiene nada que ver con el oro”, explicó. Según su reconstrucción, la AGN no pudo completar durante más de un año el trabajo específico debido a las dificultades para acceder a la información requerida. “Por eso me mintió. Nos mintió”, afirmó.

Dónde está el oro del Banco Central

El punto central de la disputa es la ubicación física de los lingotes. Bausili sostuvo ante los legisladores que el oro había sido trasladado y depositado en el Banco de Pagos Internacionales, cuya sede se encuentra en Basilea.

Di Tullio sostiene otra versión. “Vos no me podés decir que está en Basilea cuando está en Londres. Vos lo que me podés decir es: está en el BIS, pero con asiento en Londres”, señaló.

“Nunca estuvo en Basilea, siempre estuvo en Londres”, agregó.

Según indicaron a Infobae fuentes con acceso a la información vinculada con la auditoría, la diferencia estaría dada por la titularidad o la cuenta bajo la cual figuran registrados los activos y el lugar donde se encuentran físicamente. La trazabilidad analizada ubicaría el recorrido de los lingotes desde la Argentina hacia Londres y no hacia Basilea.

De acuerdo con esa explicación, los activos pueden estar vinculados operativamente al BIS, pero el oro físico estaría depositado en el Bank of England. Ese es, precisamente, el punto que Di Tullio sostiene que Bausili omitió al responder en el Senado.

La legisladora también vinculó la forma en que el Gobierno presentó la información con el reciente endurecimiento del discurso oficial en torno a la cuestión Malvinas.

“Lo que yo creo es que con esta sobreactuación malvinera repentina no quieren decir que el oro no está en Basilea, sino que está en Londres”, afirmó.

“No quieren decir que está en Londres”, insistió. Y agregó: “Que el oro tuyo lo tenga tu colonizador no está muy bueno”.

La explicación de Bausili

Durante su presentación ante el Senado, Bausili explicó que el Banco Central mantuvo bajo reserva determinados detalles de la operación para impedir que otros participantes del mercado operaran contra la entidad.

“Cuando el Banco Central expone sus posiciones financieras, está invitando al resto de los agentes a operar en contra; le hace más difícil y costoso al Banco Central, entonces se resguarda cierta información para que no le operen en contra, se publica con rezago por los controles”, sostuvo.

El titular del Central aseguró además que los movimientos estaban registrados y auditados. Explicó que el BCRA tenía distintos tipos y calidades de lingotes, algunos fundidos décadas atrás, y que a comienzos de 2024 surgió una oportunidad para mejorar esos activos a un costo inferior al habitual.

“En el mercado, cuando hay más o menos escasez, ese costo se achica o agranda. A nosotros se nos dijo que había alta demanda por lingotes de oro y, en ese contexto, se bajaron costos de aceptación de lingotes viejos de menor calidad. Al final, todos se analizan”, afirmó.

Luego explicó el motivo del traslado que terminó generando la nueva controversia: “Era óptimo aprovechar esa ventana de oportunidad y, a un costo más bajo que el histórico, convertir ese oro de calidad más baja en oro de calidad más alta. Entonces se trasladó y depositó en el BIS de Suiza, donde sigue estando”.

Di Tullio cuestionó esa explicación y el argumento de que la operación tenía como objetivo mejorar la calidad de los lingotes. “¿Por qué no traés el oro? Si ya hiciste el negocio”, planteó.

Según la senadora, si el objetivo era cambiar o certificar lingotes de menor calidad y ese procedimiento ya terminó, el BCRA debería explicar por qué el metal continúa fuera del país. “Traelo”, resumió.

La discusión por las garantías

La controversia coincide con el tratamiento legislativo de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ya obtuvo media sanción en Diputados.

Di Tullio puso el foco en el artículo 13 de la iniciativa y en las modificaciones relacionadas con las garantías que puede otorgar la autoridad monetaria.

La senadora sostiene que la normativa vigente prohíbe utilizar el oro como garantía y considera que el nuevo texto modificaría esa situación. “Hoy está prohibido usar el oro como garantía”, señaló.

En ese marco, planteó como hipótesis que los activos ya podrían haber sido utilizados para respaldar una operación financiera. “Yo creo que es lo que hicieron, obviamente”, afirmó. Luego sostuvo: “Efectivamente, usaron el oro como garantía. Cosa que está prohibida”.

Esta última afirmación constituye una acusación de la senadora y no surge acreditada en la carta enviada por la AGN. Según explicó Di Tullio, será uno de los puntos que buscarán profundizar tanto en la Justicia como en el Senado.

La legisladora relacionó esa sospecha con el proceso de análisis y certificación de los lingotes. “Para eso, necesitás ver la calidad del oro, si no, ¿para qué va al Bank of England?”, sostuvo.

La utilización de las reservas como garantía fue uno de los temas planteados durante el debate parlamentario de la reforma. La oposición busca determinar si las modificaciones propuestas por el Poder Ejecutivo habilitarían únicamente operaciones futuras o si podrían estar vinculadas con decisiones adoptadas desde 2024.

El traslado de las reservas

El traslado del oro había sido reconocido públicamente en julio de ese año por el ministro de Economía, Luis Caputo, después de una serie de pedidos de información realizados por el Congreso.

“Es mucho mejor tenerlo custodiado afuera, donde te pagan algo”, sostuvo entonces para justificar la decisión.

Desde ese momento se presentaron pedidos para conocer la cantidad trasladada, el destino de los lingotes, las empresas involucradas, las condiciones de custodia y el eventual rendimiento obtenido por el Banco Central.

La controversia se profundizó debido a que la auditoría específica encargada por el Congreso no pudo completarse durante más de un año. La carta de Olmos establece ahora que el BCRA entregó toda la información solicitada, pero también que el análisis continúa y que la evaluación específica sobre la trazabilidad del oro todavía no concluyó.

Di Tullio considera que esa precisión alcanza para cuestionar la afirmación de Bausili de que el tema ya había sido auditado sin observaciones. “Bausili le mintió al Senado”, insistió.

La senadora reclama que el funcionario vuelva al Congreso y responda sobre tres cuestiones: dónde están físicamente los lingotes, por qué continúan fuera del país y qué utilización tuvo el oro desde que salió de la Argentina.

La respuesta será reclamada por dos vías: la judicial, mediante la ampliación de la denuncia penal ya existente, y la parlamentaria, a través de un pedido formal para que el presidente del Banco Central vuelva a presentarse ante el Senado.

“Quiero que venga y que me diga en la cara otra vez lo que me dijo”, resumió Di Tullio.